De los Documentos: León Tolstói y Mary Baker Eddy
Retrato de Mary Baker Eddy por Calvin Frye, ca. 1892-1908, P00060, © TFCCS. León N. Tolstói en Yásnaia Poliana, por S. M. Prokoudine-Gorsky. Cortesía de la Biblioteca del Congreso, División de Grabados y Fotografías, LC-DIG-ds-02147. Sergei Tolstói a Mary Baker Eddy, marzo de 1901, 718AP1.87.018.
León Tolstói (1828-1910)1 fue un escritor ruso, considerado uno de los mayores y más influyentes autores de todos los tiempos. Entre sus obras más destacadas se encuentran: Guerra y Paz (1869), Ana Karenina (1878) y Resurrección (1899). Tolstói y Mary Baker Eddy fueron figuras prominentes durante la segunda mitad del siglo XIX. A través de sus enseñanzas sobre la moral y sus obras literarias, ambos ejercieron una profunda influencia en el pensamiento cristiano. Pero ¿se conocían? La Biblioteca Mary Baker Eddy conserva correspondencia, libros y álbumes de recortes que revelan vínculos significativos entre Tolstói y la Sra. Eddy, y muestran un respeto mutuo por el trabajo del otro.
Aunque vivían en extremos opuestos del mundo, tanto Tolstói como Mary Baker Eddy atravesaron profundas transformaciones espirituales en la madurez, que perduraron por el resto de sus vidas. Al hablar de sus propios despertares, Mary Baker Eddy declaró en su obra autobiográfica Retrospección e Introspección, “… y a fines de 1866 adquirí la certeza científica de que toda causalidad era la Mente, y todo efecto un fenómeno mental”.2
Mary Baker Eddy en su estudio, ca. 1892-1908. Calvin A. Frye. P00036.
Mary Baker Eddy tenía 44 años cuando descubrió la Ciencia Cristiana, como resultado de sanarse al leer la Biblia (incluido Mateo 9:2), luego de sufrir una caída en el hielo que la dejó inconsciente. Tolstói, como bien es sabido, abrazó el cristianismo cuando tenía unos 50 años. Declaró en su obra de 1884 “¿Cuál es mi fe?” que encontró la curación espiritual mientras reflexionaba sobre el Evangelio de Mateo:
De todos los Evangelios, el Sermón del monte me pareció siempre algo excepcional. Por eso era el pasaje que estudiaba con más frecuencia. En ninguna otra parte habló Jesucristo con tanta solemnidad, en ningún otro lugar impartió preceptos morales más claros y comprensibles, más accesibles, que hicieran más eco en el corazón de las personas; Si hay principios claros y precisos de la cristiandad, han de encontrarse en este sermón; fue así como encontré en estos tres capítulos de Mateo, la solución a mis dudas. 3
Tolstói en su estudio en Yásnaia Poliana, mayo de 1908. Cortesía de la Biblioteca del Congreso, División de Grabados y Fotografías, Colección Prokudin-Gorskii, LC-DIG-prok-01970.
Tanto Tolstói como Mary Baker Eddy creían en las enseñanzas de Jesús y en el amor como un principio guía, y dedicaron el resto de sus vidas a obras que reflejaban esta convicción. Fallecieron con dos semanas de diferencia a finales de 1910. El Christian Science Sentinel del 17 de diciembre de 1910 recopiló extractos de otras publicaciones periódicas que anunciaban la muerte de Mary Baker Eddy, incluido el New York American, que suscitó comparaciones:
La fama de Mary Baker Eddy se ha extendido tanto que no hay país en el mundo en el que no se sepa de su fallecimiento. Su extraordinaria influencia sobre su generación suscitará comparaciones y contrastes por doquier entre su obra y la del profeta que falleció en Rusia hace unos días. El conde Tolstói apeló al intelecto y la Sra. Eddy al corazón. Nadie tiene derecho a dudar de la sinceridad de ninguno aunque cada uno puede pensar o sentir como le parezca respecto a la sabiduría e inspiración de ambos.4
Un vistazo a las colecciones de la Biblioteca revela el especial interés de Mary Baker Eddy por la vida y obras de Tolstói. Su biblioteca personal contenía copias de La sonata a Kreutzer (1889) y Work While Ye Have the Light [Trabajad mientras tengáis la luz] (1890), ambas marcadas por ella con lápiz.5La Colección Mary Baker Eddy contiene álbumes de recortes con varios artículos sobre Tolstói, incluyendo una copia de una entrevista en el número del 24 de febrero de 1901 del New York World, en la que marcó varios de sus enunciados.6
Captura de pantalla de un álbum de recortes que contiene el comienzo de una entrevista a Tolstói. Esta cita está escrita entre paréntesis: “La enfermedad y el sufrimiento destruyen lo que es mortal en el hombre solo para prepararlo para algo mejor”. SB012, 152.
La Biblioteca también conserva un intercambio de correspondencia relacionada. En el verano de 1900, cuando vivía en Concord, Nuevo Hampshire, la Sra. Eddy se enteró de que Tolstói estaba enfermo. Le escribió a su alumna Anna B. White Baker, pidiéndole que le enviara dos copias de su libro Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras:
Por favor ayúdeme a enviarle mi Ciencia y Salud al querido mártir de este siglo, el conde Tolstói. Quiero que tenga el báculo de Dios en el que apoyarse. Cada vez que el enemigo presiona con fuerza, “sonrío” con el venerable conde. Me han dicho que está enfermo; debo enviarle mi libro.7
La Sra. Baker envió un mensaje el 19 de marzo de 1901, junto con un ejemplar de Ciencia y Salud, a la finca de la familia de Tolstói, Yásnaia Poliana:
La Rev. Mary Baker Eddy me encargó que le enviara su libro “Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras”… que ha establecido en este país y en el extranjero, una religión práctica que reconoce la necesidad de la Ciencia de la Verdad que Jesús de Nazaret vino a enseñar y predicar, y realiza un gran y noble trabajo en la actualidad.8
Tolstói fue probablemente una de las primeras personas en Rusia en leer Ciencia y Salud. Ese mismo mes, su hijo mayor, Sergei Tolstói, envió una carta de agradecimiento a Mary Baker Eddy de parte de su padre.9 Dos meses después, el 2 de mayo de 1901, Mary Baker Eddy también le envió a Tolstói una copia de su libro Escritos Misceláneos 1883-1896. En una carta que acompañaba el paquete, ella anotó en qué parte de ese libro Tolstói podría encontrar un testimonio que explicaba cómo una persona mostró interés en Ciencia y Salud.10 Quizá, al elegir este asunto en particular, ella se estaba refiriendo a lo que creía que Tolstói mostraría especial interés; él había observado en octubre de 1897 que se puede “comprender y sentir a Dios cuando ha entendido claramente la irrealidad de todo lo que es material”.11 En Ciencia y Salud, Mary Baker Eddy había escrito lo siguiente como el comienzo de su “declaración científica del ser”:
“No hay vida, verdad, inteligencia ni sustancia en la materia. Todo es la Mente infinita y su manifestación infinita, pues Dios es Todo-en-todo”. 12
En el testimonio anónimo en Escritos Misceláneos, que Mary Baker Eddy reafirmó en su carta a Tolstói, se refiere a ideas similares:
… cualquiera que deje de lado sus nociones preconcebidas, y que proceda con honestidad para consigo mismo y para con la luz que posee, llegará a un conocimiento de la verdad según se ilustra en la vida y enseñanzas de Jesucristo; es decir, que Mente o Alma, o como quiera llamarle, es el Ego, o yo, verdadero, y que la mente mortal junto con su cuerpo es lo irreal y fugaz, y que eventualmente vuelve a su nada original… Para quien pueda aceptar la verdad de que toda causalidad es Mente, y que por tanto empieza a volverse de la materia a la Mente, o el Espíritu, en busca de todo lo verdadero y eterno, y de todo lo que produce cosa duradera, las dudas y pequeñas molestias de la vida se disuelven en la luz de una comprensión mayor, que ha sido refinada en el crisol de la caridad y el amor; y se desvanecen en la nada de donde surgieron, pues, de hecho, nunca tuvieron existencia alguna, siendo sólo las invenciones de la creencia humana errada. Lea las enseñanzas del Cristo desde el punto de vista de la Ciencia Cristiana, y ya no le parecerán vagas y místicas, sino que serán luminosas y poderosas —y, permítame decir, inteligibles.13
Parece que Tolstói y Mary Baker Eddy compartían un interés mutuo por las obras del otro. La biblioteca de la finca de la familia Tolstói cuenta con unos 22 000 libros, entre los que se incluyen varias obras de la Sra. Eddy, algunas de las cuales contienen anotaciones de puño y letra por Tolstói. Y William D. McCrackan, quien más adelante fue Presidente de La Primera Iglesia de Cristo, Científico, escribió al New York World en 1901 afirmando que había “… recibido un mensaje firmado por la hija [de Tolstói]… que decía que su padre siempre sintió un gran respeto por la Ciencia Cristiana”.14
Muchas de las fuentes mencionadas aquí (correspondencia, libros y páginas de álbumes de recortes con anotaciones) pueden verse en persona en La Biblioteca Mary Baker Eddy. Algunas pueden encontrarse en el sitio web de los Documentos de Mary Baker Eddy al hacer clic en los enlaces incluidos en este artículo. Al examinar estos textos, uno puede adquirir valiosa información sobre la forma en que estas dos destacadas figuras se veían el uno al otro, sus creencias cristianas y su obra de vida.
Tengan en cuenta: las referencias citadas en nuestra serie de artículos “De los Documentos” son fieles a los documentos originales. Por este motivo, pueden incluir faltas de ortografía y ediciones realizadas por los autores. En los casos en que no sea fácil mostrar una marca o una modificación en el texto citado, se puede realizar una omisión o una inserción de forma implícita.
Este artículo también se puede leer en este sitio web en alemán, francés, inglés y portugués.
- También se lo conoce como el conde Lev Nikoláievich Tolstói.
- Mary Baker Eddy, Retrospección e Introspección (Boston: The Christian Science Board of Directors), 24.
- León Tolstói, ¿Cuál es mi fe? (Barcelona: Editorial Mentora, 1927), 7.
- “Excerpts from Editorial Comments.” [Extractos de Comentarios de la editorial] Christian Science Sentinel, 17 de diciembre de 1910.
- Véase B00305 y B00306 en La Biblioteca Mary Baker Eddy para acceder a esas anotaciones.
- SB012, 152-153.
- Mary Baker Eddy a Anna B. White Baker, 1900, F00204, https://mbepapers.org/?load=F00204
- Anna B. White Baker a León Tolstói, 19 de marzo de 1901, V03595, https://mbepapers.org/?load=V03595
- Sergei Tolstói a Mary Baker Eddy, marzo de 1901, 718AP1.87.018, https://mbepapers.org/?load=718AP1.87.018
- Mary Baker Eddy a León Tolstói, 2 de mayo de 1901, V03596, https://mbepapers.org/?load=V03596
- León Tolstói, The Journal of Leo Tolstoi (First Volume–1895-1899), [traducido del ruso por Rose Strunsky] (New York: Alfred A. Knopf, 1917), 152.
- Mary Baker Eddy, Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras (Boston: The Christian Science Board of Directors), 468:9-11.
- Mary Baker Eddy, Escritos Misceláneos 1883-1896 (Boston: The Christian Science Board of Directors), 469-470.
- “Count Tolstoi and Christian Science” [El conde Tolstói y la Ciencia Cristiana], Sentinel, 8 de agosto de 1901.


