Entrevista a Mary Baker Eddy por Arthur Brisbane

4 mayo 2021

Photo of scrapbook

Foto de la entrevista de Arthur Brisbane a Mary Baker Eddy en Cosmopolitan, del álbum de recortes de Eddy, 1907. SB009.

En su época, los medios presentaban a sus lectores informes distintos sobre Mary Baker Eddy. Algunos coincidían con el informe del New York Herald de que ella era una “profeta encubierta”, envuelta en misterio.1 Otros no estaban de acuerdo con esa valoración.2

Mary Baker Eddy estaba consciente, claro está, de las descripciones negativas y positivas de ella y del movimiento de la Ciencia Cristiana en la prensa, y fragmentos de estos artículos se encuentran en algunos de los álbumes de recortes en su casa. Si bien recopilaba los álbumes de recortes desde temprana edad, fueron los miembros del personal de su casa quienes se encargaron de ellos, a medida que aumentaban las demandas sobre su tiempo.

La Colección de la Biblioteca Mary Baker Eddy contiene 33 álbumes de recortes que compiló Eddy o un miembro de su casa. El contenido incluye recortes de diarios, objetos de interés histórico y cartas. Los ítems que se encuentran en estas páginas no solo cuentan la historia de una persona o un lugar, sino que también revelan una historia más amplia de una época, un período o un acontecimiento específico.3 Estos muestran el crecimiento y desarrollo del movimiento de la Ciencia Cristiana.

En uno de los álbumes se habían pegado prolijamente siete páginas del número de agosto de 1907 del artículo de la revista Cosmopolitan escrito por Arthur Brisbane: “An Interview with Mrs. Eddy” [Una entrevista con la Sra. Eddy]. Y si bien podría ser fácil no verlo entre las 67 páginas del cuaderno, este cuenta una historia más amplia.4 Ver imagen ampliada aquí.

Durante los años 1906 y 1907 sucedieron dos graves ataques contra Mary Baker Eddy en la prensa. El diario New York World de Joseph Pulitzer publicó un artículo mordaz a fines de 1906. Titulado “Mrs. Mary Baker G. Eddy Dying; Footman and ‘Dummy’ Control Her” [La Sra. Mary Baker G. Eddy agoniza: El lacayo y la “sustituta” la controlan], informaba que Eddy tenía una salud precaria y que estaba secuestrada en su propia casa. Pulitzer había enviado periodistas a su residencia en Concord, Nuevo Hampshire. A pesar de haber recopilado pocos hechos y haberle realizado una corta entrevista, le informaron al mundo que su secretaria y el personal la manipulaban a ella y a su enorme fortuna.5 Fue entonces que en enero de 1907, la McClure’s Magazine comenzó su serie de artículos sobre Mary Baker Eddy, la cual usó mentiras descaradas para denunciar a ella y a su movimiento.

Otros diarios y revistas se hicieron eco del artículo del World, al igual que de las partes más sensacionalistas de la serie de McClure’s, lo que causó un revuelo público de noticias en todo el país y hasta en el extranjero. El público estaba convencido de que Eddy se estaba muriendo y que los miembros de su personal la controlaban. La biógrafa Gillian Gill observa que Pulitzer “no tenía reparos en someter (a Mary Baker Eddy) al escrutinio público”. Gill explica que, si bien el periodismo amarillista del World era infundado, la reclusión Eddy en Concord había creado un aura de misterio en torno a ella:

The New York World se leía por su sensacionalismo —no por su veracidad— pero incluso para los propios estándares del diario, las aseveraciones hechas en este artículo sobre Mary Baker Eddy eran extremadas… [U]no tiene que entender la peculiaridad de la situación de Eddy. Era cada vez más famosa, su movimiento tenía cada vez más influencia, pero ella se había retirado a Nuevo Hampshire en 1889, y desde finales de la década de 1890, cada vez menos personas podían aseverar haber hablado con ella o recibido una carta escrita por ella.6

El 1o de marzo de 1907, William E. Chandler presentó una demanda con el fin de “proteger” a Mary Baker Eddy y sus bienes. Pulitzer había contratado a Chandler para dar inicio a lo que se llamaría la demanda de los “amigos más cercanos”, ya que sentía que era su deber salvar a Eddy y probar “la verdad esencial (¡o de otro modo, la concreta precisión de los hechos!) de las recientes aseveraciones de su diario”.7 Curiosamente, Pulitzer se retiró de la demanda antes de que se presentara. Chandler tomó las riendas y sostuvo que debido a que Mary Baker Eddy no podía defenderse a sí misma, él actuaría legalmente en nombre de ella y de su hijo, George Washington Glover, Jr., y de los “amigos más cercanos”: Mary Baker Glover (nieta) y George W. Baker (sobrino). Más tarde se agregarían Ebenezer J. Foster Eddy (hijo adoptivo) y Fred W. Baker (primo), aunque Fred Baker se retiraría más adelante.8 Mary Baker Eddy sentía que tanto ella como su movimiento estaban personalmente bajo ataque, y los artículos del diario sobre este juicio que están en el álbum de recortes sin duda alguna corroboran esa conclusión.9

El general Frank S. Streeter, asesor legal de Mary Baker Eddy, decidió que, a fin de contrarrestar estas declaraciones en la prensa, ella debía hablar por sí misma. Con ese fin, ella y sus asesores iniciaron lo que Gill describe como “una serie de geniales maniobras de relaciones públicas”. Streeter organizó cinco entrevistas con diversos periodistas y dos psicólogos prominentes (quienes determinaron la capacidad mental de Eddy). Todos ellos la elogiaron efusivamente.10

La entrevista más famosa de todas fue realizada por Brisbane, un periodista muy conocido por el público estadounidense debido a su estilo claro y sencillo. Se reunió con Mary Baker Eddy el 8 de junio de 1907, y publicó su informe en la edición de agosto de Cosmopolitan. Brisbane era un escritor veterano que había trabajado para diversos diarios, incluidos The New York Sun y el World, y tenía seguidores en todo el país de su columna diaria llamada “Today” [Hoy]. Para cuando falleció, en 1936, Brisbane era el periodista mejor pagado del país.11 12

Arthur Brisbane

Retrato de Arthur Brisbane, 1906. Fotógrafo desconocido. LC-USZ62-112725 (copia del negativo en blanco y negro). Cortesía de la Librería del Congreso, División de Copias y Fotografías, Washington, DC, EUA.

Streeter eligió a Cosmopolitan debido a que la revista había tratado a la Ciencia Cristiana con imparcialidad. En una carta de julio de 1907, Alfred Farlow le informaba a los Comités de Publicación que la revista era una publicación amistosa.13 Cosmopolitan incluso se había puesto en contacto con Mary Baker Eddy, a principios de 1907, para pedirle que escribiera un artículo para ellos que defendiera la Ciencia Cristiana.14

Cuando Brisbane escribió acerca de su encuentro con Mary Baker Eddy, los lectores llegaron a comprenderla mejor. Brisbane informó que Eddy vivía en una casa sencilla, rodeada de un personal solícito. En su descripción, contó que si bien ya era anciana, se encontraba saludable y fuerte:

Ella es de estatura mediana y muy delgada. Pesa quizás menos de 45 kilos. Pero su figura es erguida en cuanto se levanta y camina. El apretón de su delgada mano es firme; la mano no le tiembla… su rostro no tiene casi arrugas… La Sra. Eddy ha acumulado poder en este mundo… Pero es un poder gentil, y lo posee una mujer gentil, reservada y discreta… con la Sra. Eddy uno solo ve el rostro, la mirada sincera y una expresión bella y serena que solo la edad y el pensamiento le dan al rostro humano…15

Brisbane descubrió que Mary Baker Eddy era independiente y capaz de manejar sus finanzas y su casa por sí misma. Notó minuciosamente su claridad de pensamiento y halló que ella merecía únicamente “reverencia y apoyo afectuosos”.16

El artículo de Brisbane ayudó a contrarrestar los ataques negativos hacia ella en la prensa. Se podía confiar en su reportaje, puesto que él era un periodista profesional cuyo respeto por Mary Baker Eddy jamás disminuyó, a pesar de que nunca fue Científico Cristiano.17 Brisbane le recordó a su amiga Helena Hoftyzer que fue un “privilegio” entrevistar a Eddy, quien tenía “uno de los intelectos más agudos que jamás haya encontrado”. Según Hoftyzer, Mary Baker Eddy también había sanado a Brisbane de un cansancio serio durante la entrevista, y lo ayudó a entender el valor de sus enseñanzas.18

Mary Baker Eddy más tarde le escribió a Brisbane y le dijo que la entrevista fue “un placer inusitado que me he permitido a mí misma”.19 La admiración de Brisbane por ella continuó incluso después de su muerte en 1910. Brisbane ofició de portador del féretro en su funeral.20

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  1. Joseph I. Clarke, “The Veiled Prophet of Christian Science” [La profeta encubierta de la Ciencia Cristiana], The New York Herald, 5 de mayo de 1901.
  2. Para información adicional sobre Mary Baker Eddy y la prensa, véase The Writings of Mary Baker Eddy and The Mary Baker Eddy Library for the Betterment of Humanity, In My True Light and Life [En mi verdadera luz y vida] (Boston: The Christian Science Board of Directors, 2002), 711-770.
  3. Para mayor información sobre la colección de recortes, véase Eva H. Buchanan-Cates, “Scrapbooks: troublemakers and treasures in the archives” [Álbumes de recortes, agitadores y tesoros en los archivos], National Museum of American History, 30 de septiembre de 2017, https://americanhistory.si.edu/blog/scrapbooks-archives.
  4. SB009.
  5. Isabel Ferguson y Heather Vogel Frederick, Un mundo más luminoso: La vida de Mary Baker Eddy (Boston: The Christian Science Publishing Society, 2017), 179-182
  6. Gillian Gill, Mary Baker Eddy (Reading, Massachusetts: Perseus Books, 1998), 472, 474-475.
  7. Ibíd., 479.
  8. Ferguson y Frederick, 183-188.
  9. Robert Peel, Mary Baker Eddy: The Years of Authority [Mary Baker Eddy: Los años de autoridad] (New York: Holt, Rinehart and Winston, 1977), 282.
  10. Gill, 511-516.
  11. “Brisbane Career Story of Activity In Editorial Field” [La historia de la carrera profesional de Brisbane en el ámbito editorial], The Christian Science Monitor, 26 de diciembre de 1936, 5.
  12. Véase In My True Light and Life, 744-751.
  13. Alfred Farlow a los Comités de Publicación, 11 de julio de 1907, L18126.
  14. Perriton Maxell (Redactor, revista Cosmopolitan) a Mary Baker Eddy, 23 de enero de 1907, IC659b.70.042.
  15. SB009.
  16. Ibíd.
  17. Mildred Seydell, “Realizes Ambition of Twenty Years; Talks With Arthur Brisbane” [Hace realidad su ambición de veinte años: Entrevista con Arthur Brisbane], Atlanta Journal, sin fecha. Ubicación en la Colección de la Biblioteca Mary Baker Eddy: Subject file, Arthur Brisbane.
  18. Helena Hoftyzer, sin título, 27 de julio de 1942, Reminiscencia, 3, 4-5.
  19. Mary Baker Eddy a Arthur Brisbane, 8 de junio de 1907, V03069.
  20. Arthur Brisbane, sin título, 23 de mayo de 1943, Reminiscencia.