Mujeres en la historia: Sue Ella Bradshaw

¿Le importaba a Mary Baker Eddy el medio ambiente?

Sue Ella Bradshaw, sin datar. PA00007.17, Cortesía de La Biblioteca Mary Baker Eddy.

En 1887, Mary Baker Eddy escribió a uno de sus alumnos en California, quien estaba buscando ayuda por medio de la oración. Le dijo que no tuviera miedo, sino que confiara en Dios, y se pusiera en contacto con Sue Ella Bradshaw, de San Francisco, y añadió entre paréntesis: “ella es buena”.1

Bradshaw nació en 1860, en una granja en el oeste de Illinois. Su padre y su hermano mayor fallecieron cuando ella tenía unos siete años. Después de que su madre se volviera a casar en 1871, se mudó a San José, California.

Cuando tenía 23 años viajó a Filadelfia, donde conoció la Ciencia Cristiana a través de un familiar. Consiguió el libro de Mary Baker Eddy, Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras, y lo leyó tres veces en tan solo dos semanas. Ese verano, tomo instrucción de clase primaria con Caroline D. Noyes, una de las estudiantes de Eddy en Chicago. Cuando regresó a su hogar en California, Bradshaw comenzó a aceptar pacientes como practicista de la Ciencia Cristiana, curando de cáncer a su padrastro y restaurando la visión de un ojo a un familiar.2

Para mejorar su práctica de la Ciencia Cristiana, Bradshaw asistió a tres clases impartidas por Mary Baker Eddy en el Colegio de Metafísica de Massachusetts, en Boston. Tras la primera clase en 1885, Eddy le pidió a Bradshaw que enseñara sus propias clases de curación de la Ciencia Cristiana.3 En 1886, después de la segunda clase, Eddy le pidió a varios estudiantes, incluida Bradshaw, que abrieran institutos por todo el país para expandir las enseñanzas de la Ciencia Cristiana.4 Bradshaw fue la primera alumna que estableció un instituto. Su anuncio del Colegio de Metafísica de California fue publicado en The Christian Science Journal, en julio de 1886. (En la edición de agosto se cambió el nombre a “El Instituto de Metafísica de California”. En 1905, los institutos fueron clausurados; entonces los maestros indicaron su estatus en sus anuncios como practicistas, donde los futuros alumnos pudieran encontrar su información de contacto.) Bradshaw fue la primera practicista de la Ciencia Cristiana, así como la primera maestra de la Ciencia Cristiana, en la Costa Oeste que se anunció en el Journal.

A principios de 1887, Sue Ella Bradshaw le escribió a Mary Baker Eddy dando a entender que quizá se mudaría de San José a San Francisco, a unas 50 millas de distancia. Le dijo que ya no temía trabajar en la ciudad y que sentía que podía lograr más allí.5 Eddy le contestó: “Ve a San Francisco”, y le aseguró a Bradshaw que su práctica no podría ser obstaculizada “si esta hablaba por sí misma”.6 Bradshaw le volvió a escribir 19 días más tarde desde su nueva dirección en San Francisco.7 La ciudad se convirtió en su hogar y en el campo de trabajo de su práctica y enseñanza durante los siguientes 38 años.

El primer año fue difícil y Sue Ella Bradshaw escribió una carta, publicada en el Journal, en la que describía algunas de las oposiciones que enfrentaba en el establecimiento de la Ciencia Cristiana en San Francisco: “La contienda parece ser muy desigual, tan pocos en contra de una multitud… La condición mental de los que han estado aventurándose en la curación mental mortal durante tanto tiempo es realmente lamentable. No tengo tratos que hacer, ni me volveré hipócrita, incluso si no puedo tener éxito honradamente. No pretendemos que nuestra voz o nuestro trabajo se detenga, y tendrá noticias nuestras otra vez”.8 Pero su determinación estaba en equilibrio con su dulzura. Una de sus alumnas, quien había vivido con ella, recordó posteriormente: “Siempre era amable y muy generosa, tanto en pensamiento como en obras. Nunca se quejaba, nunca juzgaba negativamente, y recuerdo cuán diligentes eran los esfuerzos de la Srta. Bradshaw y el amor con el que ella trabajaba. En aquellos primeros tiempos, yo sabía que estaba fuera noche tras noche, en la madrugada, respondiendo a la llamada de alguien que la necesitaba, pero sin hablar de ello jamás”.9

En 1888, Bradshaw recibió su tercera y última clase con Mary Baker Eddy. Al año siguiente, comenzó a celebrar servicios religiosos de la Ciencia Cristiana en San Francisco, primero en Covenant Hall y después en su casa.10 Durante esos años, Eddy la alentaba recordándole que estaba creciendo y que podía descansar en Dios. “Continúa curando y enseñando”, le aconsejaba, “y Él, no tú, será quien cuide de ti”.11 En 1893, Eddy se refirió afectuosamente a ella como a uno de sus “viejos y valientes portadores de armaduras, alias, los estudiantes de hace años que han resistido la tormenta cuando los mares estaban agitados”.12

Primera Iglesia de Cristo, Científico, San Francisco, sin datar.

Primera Iglesia de Cristo, Científico, San Francisco, sin datar. Caja 530753, Archivo 221955, cortesía de La Biblioteca Mary Baker Eddy.

A medida que el interés por esos servicios religiosos fue creciendo, los salones de la casa de Bradshaw empezaron a llenarse. En 1895 la Primera Iglesia de Cristo, Científico, en San Francisco, se organizó como filial de La Iglesia Madre, siendo Bradshaw elegida como Directora y Primera Lectora por los miembros.13 En 1901 Bradshaw escribió esto en el Christian Science Sentinel: “Al mirar a esta seria congregación, me doy cuenta de cuán bellamente Dios ha prosperado en Su trabajo aquí, a pesar de los muchos años desde que comenzó, porque los trabajadores eran pocos y los obstáculos, muchos”.14 El edificio actual de la Primera Iglesia, San Francisco, en la esquina de las calles California y Franklin, fue completado y dedicado en 1913.15

Sue Ella Bradshaw continuó su ministerio de curación en San Francisco hasta que falleció en 1925. Para resumir sus logros, miembros de su asociación de estudiantes recordaron:

El único objetivo de nuestra maestra era vivir y realizar el trabajo que se proponía realizar, y su abnegada dedicación a este propósito, junto con su serena confianza en el Principio y su firme persistencia en lo correcto, le trajeron el éxito. Trabajó incansablemente durante cuarenta años y alcanzó resultados increíbles. Había curado todo tipo de enfermedades, y vio con orgullo feliz el crecimiento y el éxito de la iglesia [filial] que había iniciado y por la que había trabajado tan devotamente… Uno de sus alumnos dice: Pienso en su amor como aquello que era universal, tierno y desinteresado, un amor por el Principio y la perfección.16

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  1. Mary Baker Eddy a Julia A. D. Adams, 30 de abril de 1887, V01003.
  2. A Biographical Sketch of Sue Bradshow [Un resumen biográfico de Sue Ella Bradshaw] (San Francisco: alumnos de la Asociación de Científicos Cristianos de California, 1929), 1-5.
  3. Mary Baker Eddy a Sue Ella Bradshaw, 5 de febrero de 1886, L04632.
  4. Mary Baker Eddy a Sue Ella Bradshaw, 26 de mayo de 1886, L04634. Mary Baker Eddy a Sue Ella Bradshaw, 1o de junio de 1886, L04635.
  5. Sue Ella Bradshaw a Mary Baker Eddy, 31 de enero de 1887, IC183.31.014.
  6. Mary Baker Eddy a Sue Ella Bradshaw, 10 de febrero de 1887, L04639.
  7. Sue Ella Bradshaw a Mary Baker Eddy, 1o de marzo de 1887, 183.31.015.
  8. “Letters” [Cartas], The Christian Science Journal, agosto de 1887, https://journal.christianscience.com/shared/view/2kt8l3v3148?s=t.
  9. A Biographical Sketch of Sue Bradshow, 12.
  10. Ibid., 17, 18.
  11. Mary Baker Eddy a Sue Ella Bradshaw, 12 de mayo de 1891, L04644.
  12. Mary Baker Eddy a Sue Ella Bradshaw, 20 de diciembre de 1893, L04646.
  13. A Biographical Sketch of Sue Bradshow, 19.
  14. “The Work in San Francisco, Cal.” [El trabajo en San Francisco, Cal.], Christian Science Sentinel, 13 de junio de 1901, https://sentinel.christianscience.com/shared/view/98j253ycyy?s=t.
  15. “Among the Churches” [Entre las iglesias], Sentinel, 3 de enero de 1914, https://sentinel.christianscience.com/shared/view/2purh2atlq6?s=t.
  16. A Biographical Sketch of Sue Bradshow, 25-26.