La historia de Concord
Pantalla de bienvenida de la primera versión de Concord en inglés. © The Christian Science Board of Directors.
Este artículo es una versión resumida del artículo de La Biblioteca Mary Baker Eddy titulado “The Concord Story” [La historia de Concord], escrito por Tom Fuller y publicado originalmente en inglés en la página web de la Biblioteca en febrero de 2024. El artículo relata el desarrollo de Concord: un recurso de estudio de la Ciencia Cristiana, una concordancia en línea presentada en 1988. Fuller trabajó en La Iglesia Madre (La Primera Iglesia de Cristo, Científico, en Boston) de 1986 a 1989, incluyendo su paso por la Oficina del Representante del Editor.1 Dirigió el desarrollo original del programa informático Concord, entre otros proyectos.
“La historia de Concord” describe la historia de una herramienta digital de estudio de la Santa Biblia y de los escritos de Mary Baker Eddy, desde sus raíces en las concordancias tradicionales hasta su forma moderna basada en la web en Internet. El artículo destaca cómo la tecnología, las prácticas editoriales y las necesidades religiosas convergieron para crear y desarrollar el programa informático.
Concord está disponible en español. Por primera vez, permite que se pueda buscar digitalmente en la Biblia y en varios de los libros de la Sra. Eddy, incluidos Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras y El Manual de La Iglesia Madre. Las concordancias impresas estaban disponibles en inglés y habían estado disponibles en algunos idiomas, pero Concord ponía ahora esta herramienta al alcance de los usuarios en pantallas y teclados.
Quizá los lectores estén interesados en saber más del desarrollo de Concord. A continuación, se presenta un resumen de los puntos principales del artículo original, seguido de información adicional sobre su presentación en español.
Fuller comenzaba enfatizando la importancia de la Palabra de Dios y, por tanto, de las palabras en el estudio de la Biblia y enseñanzas de la Ciencia Cristiana. Históricamente, las concordancias, índices de las palabras de estos escritos, han ayudado a los lectores a estudiar su significado y contexto, de forma sistemática y en profundidad. Concord permite esta práctica a través de la velocidad y eficiencia de la publicación digital.
Las concordancias, como herramientas de consulta bíblica, existen desde hace siglos. Por ejemplo, los primeros volúmenes en lengua inglesa se remontan al siglo XIII. Obras posteriores, como la concordancia de Alexander Cruden de 1737 sobre versión de la Biblia de King James, hicieron que la investigación de las Escrituras fuera cada vez más precisa y eficaz.
Puesto que el estudio de la Biblia y de los escritos de Eddy son parte integral de la práctica de la Ciencia Cristiana, era natural que Ciencia y Salud tuviera un medio similar para que los lectores exploraran sus ideas. La decimosexta edición de Ciencia y Salud (1886) contenía un índice, al igual que las ediciones posteriores. En 1903, se publicó la primera concordancia independiente del libro y el índice del libro dejó de existir. Esta concordancia, desarrollada durante 18 meses por el organista Albert Conant, funcionó como un índice externo, pero también fue más allá al estructurar el libro en torno a ideas y conceptos importantes que se encuentran en Ciencia y Salud.
En la década de 1980, tres factores clave convergieron para hacer posible Concord. Primero, los avances en la tecnología editorial propiciaron versiones estandarizadas y digitalizadas de la Biblia y los escritos de Eddy. En segundo lugar, las rápidas mejoras en las computadoras personales hicieron que el almacenamiento de texto y la búsqueda por palabras clave fueran posibles. Ya en la década de 1970 habían comenzado a surgir ideas para textos digitales con capacidad de búsqueda para los Científicos Cristianos. Por último, a partir de 1987 las leyes de derechos de autor hicieron Ciencia y Salud de dominio público. Esto generó una mayor demanda de una herramienta de estudio digital autorizada y de confianza.
Concord fue el primer programa informático desarrollado por La Iglesia Madre. La decisión inicial de crearlo representó un salto trascendental en su momento, ya que podía transformar la manera en que quienes buscaban la Ciencia Cristiana se relacionaban con ella. Por lo tanto, la decisión se tomó con sumo cuidado por la Junta Directiva de la Ciencia Crstiana y la Administración Fideicomisaria de la Sociedad Editora de la Ciencia Cristiana. A pesar de la resistencia inicial a su creación a raíz de las respuestas a una encuesta a la comunidad de la Ciencia Cristiana, los desarrolladores insistieron en diseñar una herramienta que apoyara espiritualmente el estudio y fuera fácil de usar. En 1988, se lanzaba en una versión para sistema operativo de disco (DOS) a un precio de 550 dólares, comparable al de los programas de procesamiento de textos y contabilidad de la época.
En el desarrollo de la primera versión de lo que prometía ser un nuevo programa revolucionario, las personas en todos los departamentos de la organización de La Iglesia Madre, desde los Fideicomisarios, hasta los diseñadores, programadores y miembros del equipo de marketing, se tomaron muy en serio su papel, con oración, concentración y trabajo en equipo. Este celo profesional ha continuado durante décadas de actualizaciones del programa para satisfacer las nuevas demandas tecnológicas. Los primeros desarrolladores del programa a menudo volvían al tema de que el nuevo software debería sentirse como un regalo para los estudiantes de la Ciencia Cristiana de todo el mundo: una herramienta ingeniosa y también un placer de usar, “chispeante en fidelidad y facilidad de uso”, como dijo Fuller.
La oración también condujo a soluciones tangibles durante el proceso de desarrollo. En un momento dado durante las pruebas finales, surgió un error relacionado con las citas que no tenía solución. Sin embargo, el producto no se podía lanzar hasta que se resolviera este problema. Más tarde, el desarrollador que trabajaba en este tema compartió con Fuller que, alrededor de la una de la madrugada, la oración lo impulsó a tomar una medida radical. Reescribió todo el código para marcar las citas, algo que es muy poco común cuando un producto está tan cerca de su lanzamiento. El código se terminó esa misma mañana y el error desapareció.
Durante décadas, Concord ha evolucionado a través de diferentes versiones con características ampliadas:
- Versión DOS (1988):
- Funciones de búsqueda básica y anotaciones en las primeras PC, además de audio de las melodías de los himnos
- Versión Mac (1991):
- Interfaz mejorada, fuentes y audio de himnos con armonías (y varios instrumentos)
- Versión Microsoft Windows (1999):
- Interfaz gráfica moderna y capacidad de búsqueda más avanzada
- Versión híbrida de escritorio + en línea (2009-2012):
- Software local y funciones web combinadas (poderoso, pero complejo y costoso de mantener)
- Concord Express (2013-2018):
- Versión básica que se encuentra en JSH-Online, con capacidad limitada de solo búsqueda
- Versión web (2018-presente):
- Versión completamente online, basada en un servicio web (SaaS), disponible para suscriptores (compatible con dispositivos móviles, continuamente actualizada y de amplio acceso)
Fuller señaló que Concord estaba diseñado para apoyar la práctica sanadora de la Ciencia Cristiana a través del estudio espiritual y las actividades relacionadas con la iglesia, como recopilar citas para las reuniones de testimonios de los miércoles. El software permite realizar búsquedas rápidas de palabras y conceptos, estudiar y anotar, y recopilar y compartir citas. En beneficio para todo el movimiento de la Ciencia Cristiana, el Comité de Lecciones Bíblicas utiliza Concord en la preparación de la Lección-sermón semanal que se publica en el Cuaderno Trimestral de la Ciencia Cristiana.
Ha habido desafíos y debates relacionados con Concord. Las preocupaciones han girado en torno a la reducción en el uso de libros impresos, posibles cambios en la forma en que las personas interactúan con los textos y el riesgo de fragmentar el contenido en citas aisladas. Los desafíos técnicos se han centrado en manejar la complejidad del software, mantener la precisión del texto y garantizar que se pueda usar en todos los dispositivos.
Estas cuestiones apuntan a interrogantes sobre religión e innovación que han persistido a lo largo del tiempo. ¿Cómo deberían adaptarse los textos sagrados a la tecnología en desarrollo?
Desde la aparición de su primera versión hace casi 40 años, Concord ha sido cada vez más aceptado y adoptado de forma generalizada. Esto ha permitido nuevas formas de estudio de la Biblia y de los escritos de Eddy, y ha mejorado la accesibilidad a estos libros. Su éxito ha impulsado a La Iglesia Madre a llevar adelante otros proyectos de publicación digital.
Concord representa la continuación de una tradición del estudio de las escrituras de siglos de antigüedad, transformado por la tecnología digital. A pesar de los cambios de formato, desde versión impresa a software y a página web, el objetivo sigue siendo el mismo: ayudar a los usuarios a explorar, comprender y aplicar las ideas sanadoras de forma más efectiva.
Tom Fuller posee un doctorado de la Universidad Washington de San Luis, Misuri (EUA), con especialización en inteligencia artificial. Enseñó matemáticas e informática durante tres décadas en Principia College, y se desempeñó como presidente interino durante un año. Trabajó en La Iglesia Madre desde 1986 hasta 1989.
Este artículo también se puede leer en alemán, francés y portugués, así como el artículo original completo en inglés.
Nota de la Oficina del Representante del Editor: La presentación de Concord en varios idiomas
Mary Baker Eddy escribió 17 libros, con alrededor de 100 traducciones de sus libros a diferentes idiomas hablados en todo el mundo. Desde el principio hubo el deseo y la expectativa de proporcionar una versión de Concord en varios idiomas. Sin embargo, la tecnología necesaria para hacerlo posible no estuvo disponible hasta 2022. Para apoyar a los Primeros Lectores en las iglesias y a los practicistas de la Ciencia Cristiana que se desempeñan en idiomas distintos del inglés, el primer paso hacia una versión traducida de Concord fue construir digitalmente Ciencia y Salud en francés, alemán, portugués y español. Este proyecto se desarrolló a lo largo de dos años, con la participación de más de 100 personas en todo el mundo.
Uno de los aspectos más complicados del proyecto fue encontrar la manera de cumplir con los estándares que Mary Baker Eddy estableció en 1910, cuando detalló por primera vez cómo esperaba que fuera el diseño de sus libros. A continuación, se muestra la carta que le escribió a Allison V. Stewart, su editora en aquel momento, autorizando a que se iniciara la primera traducción de Ciencia y Salud (al alemán).
Estimada alumna:
Le ruego tomar las medidas necesarias para que Ciencia y Salud se traduzca al alemán. Esta nueva edición se imprimirá con páginas alternas en inglés y alemán, un lado para contener la versión en inglés divinamente inspirada, que será la norma, y el otro para contener el texto en alemán, que será la traducción.2
Este trabajo debe ser realizado por un comité de no menos de tres personas, expertos en inglés y alemán, y que sean buenos Científicos Cristianos.
Afectuosamente vuestra,
Mary Baker Eddy3
Concord ofrece una forma de interactuar con la Biblia y los escritos de Mary Baker Eddy en cualquier lugar con conexión a internet: en una computadora, en una tableta y, para mayor comodidad aún, en un teléfono móvil.
- El Representante del Editor es responsable de la publicación de los escritos de Mary Baker Eddy para el Editor, la Junta Directiva de la Ciencia Cristiana.
- “Las páginas alternas” también denominadas “páginas enfrentadas”. Este término indica que el texto original en inglés aparece en la página izquierda del libro impreso, mientras que la traducción de dicho texto aparece en la página derecha del libro. Para reproducir esto en formato digital, el equipo creó una función que permite al usuario de Concord ver ambos textos al mismo tiempo; desplazándose el texto simultáneamente en ambos idiomas.
- Mary Baker Eddy a Allison V. Stewart, 31 de marzo de 1910, L03271.