Mujeres que marcaron la historia: Sarah Pike Conger

6 agosto 2020

¿Le importaba a Mary Baker Eddy el medio ambiente?

Sarah Pike Conger, Edwin H. Conger y una sobrina en el Edificio de la Legación de Estados Unidos, Beijing, China, c. 1900, P00477.

Amo a mi preciosa religión como nunca antes había sabido amarla. Sí prueba ser un poder de fuerza en un momento de necesidad…1

Sarah Pike Conger

En cartas escritas durante el Levantamiento de los Bóxers de 1900, Sarah Pike Conger frecuentemente mencionaba su religión y contaba cómo la ayudaba a sobrellevar esos difíciles meses. Esposa del Ministro estadounidense en Beijing, China, durante el sitio del área de residencia extranjera de la ciudad, Sarah fue una fuente de consuelo para otras personas.

Nació con el nombre de Sarah Jane Pike en Ohio, el 24 de julio de 1843. Sus padres la alentaron a estudiar, lo que generó en ella un deseo de aprender que continuó durante toda su vida. Sarah asistió al Lombard College de Galesberg, Illinois. Allí conoció al que sería su futuro esposo, Edwin Conger. Su relación se estableció sobre una base de igualdad absoluta, que Edwin describió así en una carta a la hija de ambos: “Para tener confianza mutua, implícita e infalible, es necesario siempre considerar al otro más que a uno mismo”.2

Tras desarrollar una carrera política en su país, Edwin Conger fue designado Ministro de Relaciones Exteriores para Brasil en septiembre de 1890. Los Conger se mudaron a Petrópolis, donde Sarah tuvo su primera experiencia de vida fuera de los Estados Unidos.3 Su deseo de comprender a la gente que la rodeaba la obligó a reevaluar su “actitud de superioridad”.4 En una carta que envió a Mary Baker Eddy en 1898, Sarah escribió: “He dejado de comparar y contrastar a esta gente con mis queridos compatriotas… Hay una sola hermandad”.5 Sarah se había afiliado a La Iglesia Madre en enero de 1894 y más adelante se recibió de maestra de la Ciencia Cristiana. Si bien sus cartas a Eddy no revelan detalles específicos de cómo se interesó en la Ciencia Cristiana, frecuentemente expresaba gratitud por esta Ciencia. Las dos mujeres siguieron intercambiando correspondencia durante el resto de la vida de Eddy.

En enero de 1898, Edwin fue designado ministro para China, y ese verano los Conger llegaron al Área de Residencia de la Legación de Beijing (en ese entonces llamada Pekín). Sarah, defensora de los derechos de las mujeres, tenía particular interés en las experiencias de las mujeres chinas.6 Pero al llegar a China se dio cuenta de que rara vez interactuaba con mujeres.7 Su deseo se cumplió parcialmente el 18 de diciembre de 1898, cuando las esposas de los ministros de relaciones exteriores fueron invitadas a una audiencia con la Emperatriz Viuda Cixi.8 Sarah recordaría más tarde esta reunión en una carta que envió a su hermana:

Ella estaba gozosa y feliz, y su cara irradiaba benevolencia. No había rasgo de crueldad alguno. Con expresiones simples nos dio la bienvenida, y sus gestos expresaban plena libertad y calidez. Su Majestad se puso de pie y nos deseó lo mejor. Extendió ambas manos hacia cada dama y luego, volviéndolas hacia sí misma, dijo con fervor entusiasta: “Una familia, todos somos una familia”.9

Sarah llegó a China en una época tumultuousa. En 1898, un grupo conocido como los Bóxers estaba ganando popularidad y poder en China noroccidental. Eran anticristianos y se oponían enérgicamente a la influencia extranjera. En la primavera de 1900, los cristianos chinos y los misioneros extranjeros llegaban en gran número a Beijing, buscando protección en el Área de Residencia de la Legación.10 A mediados de junio las calles de Beijing estaban llenas de Bóxers.11 Los edificios que circundaban al Área de Residencia de la Legación fueron destruidos y las legaciones quedaron atrapadas. Los ministros telegrafiaron a sus gobiernos pidiendo apoyo y se desplegaron tropas —pero transcurrirían varias semanas antes de que llegaran a Beijing.

El 18 de junio de 1900, el Gobierno de China informó a los ministros que tenían 24 horas para salir de la ciudad. Una vez transcurrido ese tiempo el Gobierno les retiraría su protección.12 Edwin y los demás ministros concluyeron que lo más seguro sería quedarse en Beijing y esperar a sus soldados.13

Sarah informó que el personal, los refugiados y los misioneros trabajaban juntos para combatir los incendios iniciados por los Bóxers.14 Ella los ayudó a construir sacos de arenas para las barricadas, a hacer vendas con jirones de ropa y a recoger suministros.15 Una mujer rememoró que a Sarah se la conocía como el “hada madrina”.16 Para Sarah, sobrevivir a esa penosa experiencia era un asunto de fe:

Doy gracias cada hora. Hay mucho que agradecer. Mi Ciencia Cristiana es todo para mí, y sin embargo, desearía poder hacer mucho más con ella. Parece haber mucho por hacer para disipar la oscuridad y dejar que entre la luz. Mi corazón se vuelve a menudo a los queridos compañeros Científicos Cristianos de mi patria. Estoy segura de que nos están enviando pensamientos de salud fuertes y protectores.17

El 14 de agosto de 1900, llegaron a Beijing tropas internacionales que relevaron a las legaciones, aunque continuó cierta resistencia en algunas partes de China, hasta que en septiembre de 1901, se firmó el Protocolo Bóxer.18

Tarjeta de Navidad de Edwin H. y Sarah Pike Conger, c. 1904. Colecciones de la Biblioteca, Archivo de Temas 38

Los Conger se quedaron en China. El 1o de febrero de 1902, Sarah se reunió otra vez con la Emperatriz Viuda, esta vez liderando a las mujeres del cuerpo diplomático. Sarah era la única mujer en la recepción que había estado presente durante todo el sitio. En su discurso expresó su esperanza de ”relaciones más francas, más confiables y más amistosas con los pueblos extranjeros”.19

En 1905, los Conger regresaron a los Estados Unidos y se instalaron en Pasadena, California.20 Edwin falleció el 18 de mayo de 1907, tras haber sido afectada su precaria salud por el estrés del sitio de Beijing .21 Sarah falleció en febrero de 1932 en el Hogar de la Ciencia Cristiana Pleasant View de Concord, New Hampshire.22 Durante sus años en el exterior, buscó promover un mayor entendimiento entre los pueblos. En su correspondencia con Mary Baker Eddy tras su regreso a los Estados Unidos, contó cómo su religión influenció el trabajo de su vida:

Mi misión en China fue de relaciones amistosas; me esforcé por establecer y mantener esta clase de relaciones con el pueblo chino, los diplomáticos, los misioneros, y con todos con quienes entré en contacto. Sólo Dios sabe el resto… Lo que logré hacer en China (mediante la Ciencia Cristiana, pero no enseñándola ni hablando de ella, sino esforzándome por vivirla) es maravilloso.23

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  1. “Siege of the Foreign Legations: Interesting Letter from Mrs. Conger, wife of United States Minister in Pekin” [Sitio de las legaciones extranjeras: Carta interesante de la Sra. Conger, esposa del Ministro de los Estados Unidos en Pekín], Christian Science Sentinel, 11 de octubre de 1900, 84.
  2. Grant Hayter-Menzies, The Empress and Mrs. Conger: The Uncommon Friendship of Two Women and Two Worlds [La Emperatriz y la Sra. Conger: La inusual amistad de dos mujeres y dos mundos] (Hong Kong: Hong Kong University Press, 2011), 7-8, 10.
  3. Ibíd., 13.
  4. Sarah Pike Conger, Letters from China [Cartas desde China] (Chicago: A.C. McClurg & Co., 1909), 3.
  5. Sarah Pike Conger a Mary Baker Eddy, 7 de enero de 1898, 026.10.003.
  6. Hayter-Menzies, 28, 32. En un discurso sin fecha, Sarah escribió: “Las mujeres debemos mantenernos firmes en el Principio —Derechos— en cada punto, y luego, con vidas íntegras, tender una mano fuerte para ayudar al mundo”. Sarah Pike Conger, Borrador del discurso “Woman’s Work!” [¡El trabajo de la mujer!], sin fecha, 026.10.002.
  7. Hayter-Menzies, 83. Sarah Pike Conger, Letters from China, 2.
  8. Hayter-Menzies, 59, 61.
  9. Conger, Letters from China, 41-42.
  10. Trevor K. Plante, “U.S. Marines in the Boxer Rebellion” [Los Marines estadounidenses en el Levantamiento de los Bóxers], Prologue Magazine, Vol. 31, No 4, (Invierno de 1999): 1-2, con acceso el 25 de julio 2016, http://www.archives.gov/publications/prologue/1999/winter/boxer-rebellion-1.html.
  11. Hayter-Menzies, 120.
  12. Plante, 1-2.
  13. “Siege of the Foreign Legations”, 84-86.
  14. Ibíd., 87.
  15. Hayter-Menzies, 144.
  16. Ibíd., 83.
  17. “Siege of the Foreign Legations”, 90. Para ver un ejemplo de apoyo espiritual dado por Científicos Cristianos, vea Peel, Robert, Mary Baker Eddy: The Years of Authority [Mary Baker Eddy: Los años de autoridad] (Boston: Christian Science Publishing Society, 1977), 421, n.32.
  18. Plante, 3.
  19. “Legation Women see Dowager Empress” [Emperatriz Viuda recibe a mujeres de la legación], Christian Science Sentinel, 20 de febrero de 1902, 392.
  20. Hayter-Menzies, 263.
  21. “Ex-Minister Conger Dead” [Muere ex Ministro Conger], New York Times, 19 de mayo de 1907, 7.
  22. Hayter-Menzies, 276-277.
  23. “Christian Science and China” [La Ciencia Cristiana y China], Christian Science Sentinel, 24 de marzo de 1906, 467.