Mujeres que marcaron la historia: Violet Hay

¿Le importaba a Mary Baker Eddy el medio ambiente?

Violet Hay durante sus últimos años. P00930. Fotógrafo anónimo.

Pura fuerza y energía, Caroline Violet Spiller Hay (1873-1969) fue una de las primeras maestras de la Ciencia Cristiana en el Reino Unido. También fue la primera maestra de la religión en Sudáfrica. Así lo señala un biógrafo: “Desde sus comienzos como estudiante de la Ciencia Cristiana, Violet Spiller se dedicó enérgicamente a extender el reino de Dios en la tierra por medio de la participación activa en la organización de la iglesia”.1

Honorable Sereld Mordaunt Alan Josslyn Hay

Honorable Sereld Mordaunt Alan Josslyn Hay, fotografía de Bassano Ltd., 7 de marzo de 1921. Foto cortesía de National Portrait Gallery, Londres.

Hay era hija del teniente coronel Duncan Chisholm Oliver Spiller (1843-1923) del ejército británico y de Matilda Lucy (Stirling) Spiller (1851-1931). Un viernes por la tarde en 1896, ella concurrió a uno de los primeros servicios religiosos de la Ciencia Cristiana en Gran Bretaña, que se llevó a cabo en Londres.2 Su deseo de trabajar en el creciente movimiento de la Ciencia Cristiana pronto se hizo evidente, ya que se hizo cargo de numerosas labores, y sirvió a Primera Iglesia de Cristo, Científico, en Londres, en distintos puestos. Pudo visitar Boston en varias oportunidades, donde Mary Baker Eddy había fundado recientemente La Iglesia Madre, y logró ver brevemente de lejos a la Sra. Eddy algunas veces en Concord, Nuevo Hampshire, donde vivía en ese entonces. La reminiscencia de Hay de 1946, “My brief glimpses of Mrs. Eddy” [Mis breves encuentros con la Sra. Eddy], se encuentra entre las colecciones de la Biblioteca. Puede leerlo aquí.

Hay se listó como practicista (sanadora) de la Ciencia Cristiana por primera vez en 1901. Se recibió de maestra de la Ciencia Cristiana luego de asistir a la Clase Normal de la Junta de Educación de 1907.

Su servicio tomó un carácter más internacional cuando se mudó a Sudáfrica en 1915. Allí se casó con el comandante naval, el Honorable Sereld Hay (1877-1939), continuó con la práctica de curación y dio clases en Ciudad del Cabo. También trabajó como Comité de Publicación para la Provincia del Cabo. En su labor como enlace con los medios para La Iglesia Madre, hizo frente a las duras críticas contra la Sra. Eddy y la Ciencia Cristiana que aparecían en la prensa sudafricana. Sus respuestas eran directas y bien expresadas.3

Una carta correctiva de 1917 que Hay le escribió a un diario es un claro ejemplo de la enérgica defensa de su fe. La misma concluía así:

A la Ciencia Cristiana la pueden difamar y malinterpretar aquellos que no la entienden, pero esto no puede estorbar la actividad de un movimiento que está tan inspirado por el espíritu del amor, la buena voluntad y el servicio abnegado, y cuyo propósito es bendecir a la humanidad de manera universal e imparcial. Los Científicos Cristianos saben que la oposición solo se manifiesta por medio de malentendidos que el tiempo se ocupará de eliminar, y en el ínterin nada puede quitarles la tranquilidad de espíritu y las oportunidades de “regocijarse con la Verdad”, Verdad que la Ciencia Cristiana está trayendo a sus vidas.4

Hay y su esposo regresaron a Londres aproximadamente en 1921. Durante los siguientes 48 años, y hasta el momento de su fallecimiento, ella continuó con su labor como maestra y sanadora.

Hay quizás sea más conocida por su labor en el Himnario de la Ciencia Cristiana [versión en inglés] de 1932. Además de colaborar con varios poemas a los que se les puso música convirtiéndolos en himnos, también fue presidenta del Comité Revisor del Himnario de la Ciencia Cristiana en Londres, concebido “para recibir y considerar las recomendaciones de las iglesias e individuos en las Islas Británicas concernientes al Himnario, junto con las colaboraciones de destacados ejemplos de autores de himnos”. Luego de que el Comité de Londres terminara con su tarea, ella fue miembro del Comité de la Revisión Final del Himnario.5

Durante más de siete décadas el objetivo de Violet Hay fue claro: servir a la humanidad al servir a la Causa de la Ciencia Cristiana. Un extracto de la presentación que hizo del conferenciante Bicknell Young en 1913 explica esto:

Hoy la Ciencia Cristiana no le pide nada al mundo; nada tiene para obtener de nadie, pero tiene todo para dar; y es debido a esto, a que quienes somos Científicos Cristianos hoy sabemos que por medio de estas enseñanzas, gradualmente logramos el reconocimiento del reino de los cielos dentro de nosotros, junto con una medida del amor, salud y paz que acompaña este reconocimiento, de que no tememos avanzar y tender las manos a todo el mundo y decir: Estén con nosotros, donde nosotros estamos, en esto.6

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  1. Peter J. Hodgson, Violet Hay (Chestnut Hill, Massachusetts: Longyear Museum Press, 2005), 21.
  2. Violet Hay, “My brief glimpses of Mrs. Eddy” [Mis breves encuentros con la Sra. Eddy], 1946, Reminiscencia, 1.
  3. Para mayor información sobre los años de Hay en Sudáfrica, véase Hodsgon, Violet Hay, 25-32.
  4. “‘Tallow Dips’ — and Others” [“Velas de sebo”, y otros escritos], Cape Times (Ciudad del Cabo, Sudáfrica), 24 de diciembre de 1917. Este recorte, con el número 1918-2623, se encuentra en los Archivos de la Iglesia, caja 531624, carpeta 255473.
  5. El propósito del Comité de Londres se detalla en “Item of Interest” [Artículo de interés] del Christian Science Sentinel de fecha 25 de enero de 1930, 412. El “Hymnal History” [Historia del Himnario] en los Archivos de la Iglesia (caja 4790, carpeta 201350116) provee una descripción detallada de cómo se realizó esta revisión y quiénes participaron.
  6. “London, England” [Londres, Inglaterra]. Sentinel, 5 de julio de 1913, 873.